¿Qué inversor necesito para mi instalación fotovoltaica?

Para comprender cuales son las diferencias entre los distintos tipos de inversores, necesitamos trazar primero un breve repaso al funcionamiento de los paneles fotovoltaicos. Como sabemos su desempeño se basa, fundamentalmente, en la célula solar fotovoltaica que está constituida por capas de silicio enriquecido por fósforo y boro. Estos materiales tienen la propiedad de generar una corriente eléctrica desde el momento que reciben la radiación solar. Los fotones de la luz, al impactar en los paneles, liberan electrones creando un flujo eléctrico. Este proceso se conoce como efecto fotoeléctrico.

La energía generada en este proceso debe pasar un proceso de adaptación, de modo que la corriente continua obtenida en los paneles se transforme en corriente alterna. Esa es la función principal de los inversores, que además cumplen con otra serie de objetivos.

En primero lugar, se encargan de optimizar la producción de las placas solares y de mejorar el rendimiento del conjunto de la instalación.

En segundo lugar, los inversores actúan como un dispositivo de seguimiento y de captación de datos. Proporciona resultados sobre la producción, la funcionalidad de la instalación y realiza registros de actividad de cada uno de los paneles para garantizar el normal funcionamiento o evitar pérdidas. En caso de averías, facilita una información precisa para detectar los problemas. Los resultados se pueden consultar en el propio inversor, pero también en determinadas instalaciones, con un trabajo en red, su consulta resulta posible en dispositivos remotos.

Otras de las funcionalidades de los inversores es la sincronización con la red eléctrica, de forma que se regule la energía producida por nuestra instalación en concordancia con otras fuentes eléctricas procedentes de la red general o de baterías. Así, Se realiza un control del flujo para aplicar compensaciones en determinados momentos se fuese necesario. Es este punto, hay que recordar que hay inversores que únicamente son apropiados en instalaciones aisladas de la red eléctrica, otros que sólo sirven para instalaciones con conexión a la red y otros, de uso mixto.

Por último, hay que tener presente otro de los objetivos de gran parte de los inversores: el seguimiento del punto de Potencia Máxima (o en inglés MPPT, siglas que responden a “Maximum Power Point Tracker”). Los inversores con MPPT buscan un balance entre voltaje y corriente en los que los paneles actúan a su máxima potencia. Con este control del nivel de tensión, se busca maximizar la potencia da instalación en su conjunto.

Tipos de Inversores  

Más allá de la conexión a la red general, hay otros criterios (consumo general, requerimientos técnicos o naturaleza del servicio de la instalación, sea esta del complejo residencial, vivienda unipersonal o de carácter empresarial), que debemos tener en cuenta para escoger el tipo de inversor más apropiado para dar respuesta a las necesidades. Principalmente, podemos distinguir tres grandes grupos de inversores.

Inversores en cadena, centralizado o string. Son los modelos más generalizados y resultan los más económicos en la actualidad. Non obstante, no se puede olvidar que al ser un único inversor no distingue entre las diferentes placas y acabará por producir tanta electricidad útil como la placa solar que menos produzca. Se desaconseja para cubiertas con muchas horas de sombra al día o con la concurrencia de obstáculos (cornisas, chimeneas, cubiertas en desniveles, etc.).

Microinversores. Resultan económicamente más exigentes al ser más eficientes, ya que se instalan en cubierta en cada placa solar. Así, en el caso de que haya una que no funciona o que se encuentre durante más horas de sombra, se garantiza una producción efectiva constante. Resulta más recomendable para instalaciones con diferentes niveles, de mayor tamaño, con mayores necesidades de optimización o que precisen de información más en detalle y con balance individualizado por placa.

Optmizadores de potencia. Este tercer formato está a medio camino entre los dos anteriores. Cada panel cuenta con su inversor individual, pero todos acaban por enviar la energía a un inversor centralizado. Entre sus ventajas que encontramos en este modelo, destaca que resulta más eficiente que la instalación con un inversor en cadena y tiene un mantenimiento más económico que en el caso de los microinversores. También aportan información individualizada del rendimiento, de la producción , de posibles anomalías, etc.

Además de estas grandes categorías, hay otras clasificaciones que atienden a cuestiones técnicas Y de abastecimiento. Así, existen por ejemplo los inversores de onda sinusoidal y de onda senoidal modificada, siendo los primeros los habituales en viviendas y los segundos los más apropiados para usarnos en industriales.

Si tienes dudas de modelos de inversores, funcionamientos y necesidades para la instalación  en tu empresa, en E.nova asesoramos y aclaramos dudas de este y otros aspectos para los sistemas fotovoltaicos.