Las grandes empresas, indemnizadas

Del ‘verano del amor’ al oscuro otoño III: Las grandes empresas, indemnizadas

Como ya vimos en artículos anteriores, el llamado tope al gas (o la excepción ibérica) no nos está saliendo gratis. No es un regalo que llegase en este verano del amor que ya le dio paso a este otoño incierto. La compensación a ese tope se reparte entre los consumidores. Aunque no todo el mundo ni todos los sectores lo asumirán del mismo modo la llamada compensación al gas, que ya se nota en las facturas: Además de las gasísticas, también será indemnizada parte de la gran industria. Habrá, por lo tanto, que pagar aún más, ya que a principios de septiembre -en el primero debate en el Senado entre el presidente del Gobierno y el nuevo líder de la oposición en el que se abordaron las medidas de ahorro energético como las célebres restricciones al aire acondicionado- se hizo un anuncio al respecto de la compensación: los sectores que trabajen con plantas de cogeneración quedarán también cubiertos.

A través de este tipo de instalaciones es como funcionan determinadas industrias pesadas que emplean gran cantidad de energía: químicas, fertilizantes, textil, producción de cerámica, ladrillos, alumínicas, etc. ¿Y qué es exactamente la cogeneración? Pues básicamente es producir varios tipos de energía -por ejemplo electricidad y calor- en un mesmo proceso. Explicado de modo algo más elaborado, podríamos decir que es un modelo de eficiencia energética consistente en producir al tempo energía mecánica, térmica e eléctrica. La principal fuente para las plantas de cogeneración es, como no podía ser de otra manera, el gas natural.

Garantizar la actividad

El  Gobierno lo que hará a partir de ahora será extender esta indemnización al tope del gas -llamado más eufemísticamente “ajuste al mecanismo ibérico”- a estas industrias que representan cerca del 20% del PIB estatal. Los objetivos de esta decisión pasan por que non tengan que parar más sectores en determinados momentos de la subida de la energía y por garantir tanto la actividad como su actual masa salarial.

Está por ver se estas intenciones se mantienen en el tiempo, con una inflación que promete continuar a crecer y con un inverno aproximándose cada vez más. Pero cabe decir, que esta serie aún no terminó, en la medida en que aún no abordamos la situación del gas ruso… Y de su grifo. que se fue cerrando poco a poco entre bombardeos, idas y venidas, amenazas, supuestas reformas y, quizás, presuntos sabotajes. Pero toda esa historia queda reservada para la próxima y última entrega.